2017 VISITA A LA CARTUJA - Clase del 60 (Toda la Clase)

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2017 VISITA A LA CARTUJA

CLASE DEL 60


ENCUENTRO DE LA CLASE DEL 60

SEVILLA, NOVIEMBRE 2017

A las diez treinta del 25 de noviembre, la clase del 60 se dio cita en la basilica del Cachorro. Allí, ante esa espectacular imagen que representa a Cristo en la Cruz en el momento de expirar, en agonía, con los labios entreabiertos y la mirada dirigida al cielo, celebramos juntos la Eucaristía, presidida por nuestro compañero Andrades. En la Eucaristía hubo momentos de emoción, cuando se leyó la lista de compañeros que ya están con el Padre. En la homilía, Salvador recordó algunos de los momentos vividos en Pilas, siendo niños y los lazos que nos siguen uniendo todavía hoy.

Terminada la Eucaristía, nos dirigimos lentamente en pequeños grupos, contando nuestras historias, hacia el Monasterio de la Cartuja. Llegados allí, nuestro compañero Julio Cuesta nos fue explicando, con toda clase de detalles y anécdotas, la historia y la arquitectura de cada una de las estancias que visitamos. También pusieron su granito de arena Reyes y Zurita.


Desde allí, seguimos nuestra ruta hacia el Pabellón de la Navegación, donde está la Escuela de Hostelería de la Taberna del Alabardero, lugar elegido para almorzar.  Un lugar maravilloso, con vistas al incomparable río Guadalquivir y rodeados de edificios de la Expo 92. La comida, de buena calidad y muy bien servida, comenzó con unas exquisiteces, seguido de un arroz muy bien condimentado y, de segundo, bacalao gratinado, terminando con un postre de helado,  café y chupito. Finalizada la comida, se abrió el turno de palabra. Un servidor dio las gracias a Julio Cuesta por su buena gestión y su esfuerzo para que todo saliera bien; también agradecí a los chavales su buen hacer y el servicio prestado.

Se propuso Pilas para el encuentro del 2018. No podía faltar la intervención de Reyes, que resaltó el lugar histórico que estábamos pisando y los valores que perduraban en los amigos de la clase del 60 y, sobretodo, que esos valores los trasladáramos a nuestros nietos para contribuir a crear un mundo mejor.

Juan Luis Reina recordó que faltaban algunos profesores, que siempre habían asistido a los encuentros, pero que por motivos de enfermedad no habían podido estar presentes, caso de nuestro querido D. Ignacio y nuestros queridos Juan Leiva y Eliseo.

Julio Cuesta también resaltó la riqueza del grupo. No faltó tampoco la poesía que nos dedicó la mujer de Julio. Echamos de menos las canciones que D. Juan Leiva y todo el grupo cantábamos con él y los chistes de Lobo.

Poco a poco nos fuimos despidiendo y cogiendo el camino de vuelta a nuestras casas y me quedé pensando que teniamos mucha suerte los que habiamos estado allí, que Dios era generoso con nosotros, porque nos había permitido estar y celebrarlo juntos un año más y que, en el fondo, en nuestro interior, seguíamos siendo esos niños que un día ingresamos en el Seminario y que aún conservamos esos valores que en él nos inculcaron.

Fue un día para recordar, por la fraternidad, buena convivencia y paz que reinó entre nosotros.

Camas,25 de noviembre de 2017.

Tomás Fernández Vázquez



 
 
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