JOSÉ M. GARRIDO LUCEÑO NOS VISITA. - Clase del 60 - Sevilla.

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JOSÉ M. GARRIDO LUCEÑO NOS VISITA.


23 DE MAYO DE 2018. RESTAURANTE VIDAL.
Nos acompañan José Ma. Garrido y José Salguero.



UN DÍA PARA EL RECUERDO


El 23 de mayo, un día como cualquier otro, pero que todos esperábamos con ilusión, nos reunimos en el restaurante "Ignacio Vidal", Joaquín, Rubiales, Reyes, Eleuterio, Escoriza, Zurita, Vecino, Cuesta, Lorenzo, Tararí y un servidor con un invitado muy especial para nosotros: nuestro antiguo profesor de Filosofía en el Seminario Mayor de Sevilla, D. José M. Garrido Luceño, más conocido como el "Garri", al que se unió Pepe Salguero, cura de Gerena.
Indiscutiblemente, el "Garri" fue el protagonista de nuestra reunión. Su dominio del lenguaje, su forma sencilla, pero profunda, de exponer los temas, sus vastos conocimientos y sus anécdotas te fascinan tanto, que te quedas ensimismado. Habló de lo divino y de lo humano. Cito a continuación algunos de los temas que se tocaron: La Iglesia, el Derecho Canónico, Cáritas, Cataluña, los ingleses, las conquistas de España, héroes de la defensa de España, algunos Papas, Cuba, el comunismo, el populismo, los nacionalismos, el nazismo, etc...

A continuación pongo algunas de las frases que nos dejó:
-"Una sociedad que ha olvidado a Dios, abre las puertas a todos los abusos".
-"La verdad hay que decirla, aunque levante pupa".
-"Europa tiene que conservar los valores éticos de forma laíca".
-"Cada avance técnico representa un riesgo que hay que neutralizar".
-"Dios te ofrece ser tu amigo, pero te deja libertad para que elijas. Si te condenas dejas de existir, optas por la nada".
Son sólo algunas pinceladas.

También quiero recoger aquí algunas de las cosas que dijeron los tertulianos después de la reunión, naturalmente sin citar nombres:
-"Hoy hemos asistido a un verdadero acto de magisterio muy por encima de latiguillos de erudición pedante".
-"La libertad y ecuanimidad con que se expresa".
-"Un hombre sencillo, con la mente muy despierta y de una clarividencia no propia de su edad".
-"El "Garri" me enseñó a pensar, discernir y a sentir gusto por el saber".
-"A veces, pocas, la realidad supera los recuerdos".
-"Compruebo como la erosión del tiempo y la propia vida no han disminuido la vitalista sapiencia de este hombre".
-"Él mismo se definió diciendo que sólo sabía pensar desde la Teología, desde Dios, desde el Evangelio completo".
-"Su sencillez, su sabiduría, unidas a su prodigiosa memoria nos dejó cautivados".

Este día permanecerá en nuestra memoria mientras Dios nos conserve la vida y muchas de sus opiniones nos servirán para meditar y en nuestro quehacer diario.
Sería muy interesante que estos temas los retomáramos con tranquilidad en nuestras próximas reuniones.Yo propondría, si os parece bien, reunirnos con él de vez en cuando con un tema concreto de conversación.
En cuanto a la comida, creo que fue infinitamente mejor que la de la Venencia y el sitio estupendo.
Sólo me queda dar las gracias a nuestro amigo el Tararí por habernos dado la oportunidad de vernos con el "Garri". También dar las gracias a Pepe Salguero por sus pinceladas sobre la Iglesia actual.
Y con el ánimo por todo lo alto, nos despedimos hasta la próxima reunión que será (D.M.) en el mes de junio.

Camas, 23 de mayo de 2018.

Tomás Fernández Vázquez


_ . o O o . _


 Para el 23 de Mayo, nos cita Paco Rubiales "en el restaurante Ignacio Vidal, frente al hotel Colón, en la calle Canalejas, a partir de las 14.15".
Después de una mañana "rociera" donde las haya, a la que asistieron varios componentes de este grupo, nos reunimos todos para almorzar en comunión con El Garri, dicho sea este cariñoso apelativo con todo mi respeto y admiración, y  con José Salguero.

Como recordatorio para nosotros y homenaje a Dr. José María Garrido Luceño, se pasan a esta página los comentarios y fotos que se compartieron vía Wasap.

o O o


Joaquín Mora:
Amigos, he disfrutado mucho con la tertulia. Quizás porque pensaba erróneamente que la presencia del Garri era más un gesto de agradecimiento de antiguos alumnos a su viejo profesor, pero me he equivocado de medio a medio. Hoy hemos asistido a un acto de magisterio. Un verdadero acto de magisterio muy por encima de latiguillos de erudición pedante.
Y la cosa tiene mérito por la especial edad de D. José María. Cuántos con la mitad de su edad quisieran tener el talante y la lucidez que muestra.
Especial sentido alcanza para mí su magisterio tratándose de un hombre que no tiene un currículo especialmente brillante. ¡Solo ha escrito un libro en su vida! Con los criterios actuales, sería un profesor de tercera división. Pero qué error.
Desde luego, la agudeza de sus análisis, la claridad con que los expone y las razones en que se fundamenta son admirables. Pero, para mí, hay algo todavía superior. La libertad y la ecuanimidad con que se expresa. Uno puede equivocarse a veces. Lo que nunca puede hacer es dejar de hablar por cobardía o por ceder a lo supuesto correcto.
Para mí, toda una lección.

Higinio:
Efectivamente, Joaquín.
Un hombre sencillo, con la mente muy despierta y de una claravidencia no propia de esa edad.
Ha sido toda una lección magistral de sabiduría.
¡Gracias, Don José María! Así se hace iglesia.

Paco Rubiales:
Así se hace “el bien”, que es mucho más que “Iglesia”.
Para mí fue también un día muy grande. He dicho mil veces que el Garri me enseñó a pensar, discernir y a sentir gusto por el saber.

Higinio:
Buena tarde de formación, de sabiduría y de humildad y sencillez en la persona de Don José María. ¡Qué lástima que la Iglesia no haya querido sacarle provecho! Un buen discípulo, Pepe Salguero, nos deleitó con su forma de ver el cristianismo actual. ¡Qué manera de hacer "Iglesia", o hacer "el bien", como señala el compañero Rubiales.

Reyes Rodríguez:
Poco que añadir a todo lo que se ha dicho. A veces, pocas, la realidad supera los recuerdos...  Esto pasó ayer con «el Garri», maestro y filósofo de  ayer y de hoy. No salgo de mi asombro al comprobar cómo la erosión del tiempo y la propia vida no han disminuido absolutamente la vitalista «Sapiencia» de este hombre. Creo que siempre recordaremos el privilegio de haber estado ayer escuchando a este profesor, sencillo, afable y sabio... Y otra cosa: ¡¡¡Qué memoria!!!

Manolo Vecino:
Ciertamente, qué sabio. Pero no es eso lo mejor del Garri.
Su sencillez de vida, su falta de ambición mundana, su capacidad de apaciguar y callar si es necesario pro bono pacis como hacía Tarancón, su fidelidad, en una palabra, a Jesucristo y a su Iglesia.
Yo pensaba que qué lejos de lo que vivimos en nuestro mundo: destacar y que se nos reconozca, ambicionar el poder en alguna de sus múltiples formas, querer gritar nuestra verdad, olvidando la Palabra "Yo soy la verdad" y la crítica a la Iglesia desde otras verdades.
El mismo se definió diciendo que sólo sabía pensar desde la teología, desde Dios, desde el evangelio completo.
Bueno esto es para hablarlo en una tranquila tertulia. El WhatsApp no da para mucho y las ideas  son difíciles de exponer con amplitud, por lo que que siempre quedarán mal expresadas e incluso tergiversadas.

Manolo Zurita:
Pozí.

Higinio:
Siempre me sorprendió la sencillez de este hombre. ¿Recuerdan cuando unos pocos cogieron su coche, creo un Citroën, y lo metieron entre las columnas? Ni se molestó.
Nunca, y ahora menos, se dió importancia. Ésta se la damos nosotros. ¡Es toda una enseñanza! Sí, Vecino, es lo que más le admiré y aún más, ayer.
Su sencillez, su sabiduría, unida a su prodigiosa memoria, nos dejó cautivados, por lo menos a mí. Yo diría más, hasta su pobreza a la hora de vestir. Todo un ejemplo y lección para todos los que hemos tenido la dicha de haber disfrutado un tiempo con él.

Manolo Vecino:
Sin duda, Higinio. Lo he visto dando una conferencia con ropa pasada por el uso. Tiene claro qué es lo importante.

Julio Cuesta:  
Sorprendido con la personalidad del Garri. Firmo todo lo que estáis diciendo. Qué gran oportunidad la de ayer. Hay que aprovecharlo. Deberíamos invitarlo a menudo.

Eleuterio Delgado Antolín:
Estoy de acuerdo con las valoraciones que habéis hecho. Poco más se puede añadir. Su cuerpo frágil está todo lleno de espíritu, pensamiento y vida. Su mente parece que contempla la verdad limpia de toda ganga de intereses espúreos.  Habla con autoridad como un profeta bíblico.

Paco Rubiales:
Uno de sus mejores amigos me cuenta que su resistencia con respecto a la Jerarquía ha sido numantina y ejemplar. Le han ofrecido cargos, tentado y halagado, pero él siempre ha optado por ser un simple profesor de filosofía. Me gustó mucho verle vivo y sólido, sirviéndonos de modelo y faro encendido.

Reyes Rodríguez:
Las valoraciones y comentarios que se han escrito sobre el respetado y admirado «Profesor» deberían pasar al Libro de Actas. Sugiero a José A. que,  si le parece y puede, nos preste este servicio para este valioso tesoro ... Esto mismo ya se hizo con nuestro amigo Juan.

J.A.E.B.:  No habrá ningún problema (creo). Herr Gary se merece este pequeño homenaje de la Clase del 60. Yo lo conocí en la comida y creo que ya lo aprecio igual que vosotros. Os envidio un poquito por la suerte que habéis tenido al conocerlo tan de cerca.

Reyes Rodriguez Vicent: Lo has dicho bien , J. A.,
y con pocas palabras: es nuestro homenaje a esta persona tan singular.





+

El 2 de Noviembre de 2018 muere en Sevilla nuestro querido Profesor.
Se acompañan el comentario de Reyes Rodríguez y la noticia de su muerte publicada en el diario ABC.
DESCANSE EN PAZ.


Fecha - Hora : 15/11/2018 12:36:11

Nombre : Reyes Rodríguez Vicent
Comentario :


IN MEMORIAM, "EL GARRI" ...

Es obligado dejar recuerdo y constancia aquí de esta gran persona que ha sido, y lo sigue siendo, en la memoria y en sus escritos como un referente claro de la búsqueda incansable de la Verdad que supo inculcar en sus alumnos a lo largo de su dilatada vida docente.

D. José María Garrido Luceño, ("el Garri"), a quien hemos tenido la fortuna de conocer como profesor y tratar como amigo, siempre estará vivo en nuestro recuerdo, muy especialmente en aquel día, no muy lejano, en el que compartió mesa y sabia tertulia con nosotros.

Su talante humilde y sabio junto a su sacerdocio, muy cercano a la pobreza evangélica, son pilares en los que se asienta su destacada personalidad. Infatigable "buscador de la Verdad", brilla como una "rara avis" en el universo simplón y relativista en el que se mueve nuestra Sociedad.

Sí, sabio profesor y sacerdote ejemplar, siempre serás un paradigma del ansia humana por trascender lo puramente material y caminar hacia la Verdad, de la que nos habla la Sabiduría bíblica y, como decía S. Agustín, solo en Dios la podemos encontrar.
Descanse en la PAZ del Señor.
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NOTICIA en A B C
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Muere José María Garrido Luceño, sacerdote y profesor.

Estudió Filosofía en Alemania y fue profesor del San Francisco de Paula, así como en el Seminario y en el Instituto de Teología para Seglares.


"La noche del día de los difuntos falleció José María Garrido Luceño, sacerdote noble, profesor sabio y hombre de bien. José María nació en Espera (Cádiz) el 14 de noviembre de 1927. Era el mayor de cuatro hermanos. Vivió muchos años con uno de ellos, Gabriel, también sacerdote, otro hombre profundamente bueno.

José María se ordenó como sacerdote el 15 de junio de 1952 y, dos años más tarde, fue enviado a Múnich (Alemania), donde estudió filosofía y defendió una magnífica tesis doctoral acerca de Plotino que fue galardonada con una prestigiosa distinción, solo alcanzada hasta la fecha por otro español: Ortega y Gasset.

La noche de su muerte, José María tenía en su escritorio el breviario de oraciones al día y un pequeño cuadernito donde estaba apuntando algunas notas acerca de la Ética a Nicómaco. La última frase que escribió decía así: Aristóteles «acaba el capítulo aquilatando el objetivo: una felicidad en cuanto el hombre puede alcanzar (XI, pg. 18)». Son un excelente testamento acerca de su vida, pues José María ha sido un hombre que alcanzó la felicidad.

Era sabiamente feliz cuando introducía a sus alumnos del san Francisco de Paula en los vericuetos de la historia, o del Seminario, del Centro de Estudios y del Instituto de Teología para Seglares en los misterios de la filosofía griega o en la profundidad antropológica de los filósofos judíos del siglo XX. Era apasionadamente feliz cuando servía a sus feligreses de Lebrija, de la Blanca Paloma (Los Pajaritos), de los Remedios o de San Lucas. Era gozosamente feliz cuando reía a carcajadas con sus amigos y compañeros a los que siempre dispensó una escucha atenta y una palabra iluminadora. Y, sobre todo, era profundamente feliz cuando atisbaba el bien y la verdad de Dios en sus lecturas de Platón, Marcel, Levinas o Zubiri.


Ahora bien, no basta para Garrido hacer un comentario, un tanto nostálgico, sobre una felicidad ya pasada. Aún queda futuro para José María. Él solía hablar a sus alumnos de la epéctasis, doctrina teológica de Gregorio de Nisa. El santo padre griego afirmaba que la esposa del Cantar de los Cantares representaba a toda persona humana lanzada hacia una carrera inagotable de pasión por Cristo, el esposo divino. Este dinamismo de amor, afirmaba Garrido con brío, no podría ser detenido ni siquiera por la muerte, porque en la eternidad seguiremos tendiendo hacia Dios, en una participación amorosa siempre mayor ante la infinitud del misterio trinitario. José María vivió a raudales en esta tierra, goce también en el cielo de ese siempre más del amor divino que tan bien predicó. Disfrute en paz, nuestro querido profesor".

Álvaro Pereira

03/11/2018 Sevilla


 
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