MURILLO, IV CENTENARIO. MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA. - Clase del 60 - Sevilla.

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MURILLO, IV CENTENARIO. MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA.

VISITA AL MUSEO DE BELLAS ARTES,
EN EL IV CENTENARIO DE BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO.

   A las 12:30 del 23 de enero de 2019, nos encontramos junto al Museo de Bellas Artes de Sevilla, bajo la estatua de Bartolomé Esteban Murillo, Manuel Zurita, Eleuterio, Higinio, Tomás, Reyes, Lorenzo y un servidor, dispuestos a disfrutar de las obras de arte de tan insigne pintor, en la Celebración de su  IV Centenario.

   Entramos a la exposición (entrada gratis a los nacionales de la UE) y, después de una breve introducción y puesta a punto por nuestros cicerones particulares M. Zurita y R. Rodríguez, entramos a la exposición.

   La visión del pintor sobre su sociedad y la religiosidad de su época se va proyectando sobre los visitantes: Golfillos, pícaros, nobles, santos y, sobretodo, sus Inmaculadas.

   Cuadros nunca vistos en Sevilla, muchos de ellos provenientes de colecciones particulares, van ofreciéndose a nuestra vista, siempre con la inestimable ayuda de nuestros cicerones.

   Es de destacar su manera de representar las cabezas, el dominio del color, el empleo del azul (sumamente caro al hacerse a base de lapislázuli  de importación, machacado)...


   Es también anecdótico el uso de piedra (obsidiana) o metal (cobre) en algunos cuadros como soporte de la pintura y la frecuente presencia de la "almohadilla" para la costura y de los cántaros de barro, que pinta de modo magistral.

   Al no estar permitida la toma de fotos, es obligado aconsejar, a los que no lo han visitado todavía, su asistencia. La foto de "Las Bodas de Caná" fué tomada "de estrangis" y sin flash, por eso salió así. Sólo es un ejemplo de lo mucho que hay que ver.

   Si tuviera que destacar algún cuadro, quizá destacaría la Inmaculada Concepción "la Colosal", Las bodas de Caná, la Anunciación... y así, hasta cincuenta y cinco.

   El tiempo apremiaba y tuvimos que dejar la contemplación para otro día. Salimos exultantes del Museo y fuimos caminando hacia la Casa de Extremadura, donde Julio había reservado una mesa para 9 personas. Llegamos en un periquete y tomamos posesión de la mesa. Allí se nos unieron Julio Cuesta y Pepe Morales, que no habían podido asitir a la Exposición.

   La comida comenzó con unos entremeses de chacina extremeña, riquísima. Luego llegó el arroz caldoso con mariscos del que no dejamos ni las cáscaras - bueno las cáscaras fué lo único que se quedó en los platos :-)) - Cerveza y buen vino acompañan la comida. De postre, piña en almíbar y melón.

   Después de una charla amistosa que no duró demasiado, nos dijimos adiós hasta finales de febrero.

   Sólo queda hacer constar que echamos de menos a Paco Rubiales, a Manuel Vecino y a Joaquín, que no pudieron estar con nosotros.

   Sevilla, 28 de Enero, 2019.
   J.A.E.B.
   Coordinador en Prácticas.    ;-)

 
 
 
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